jueves, 22 de enero de 2009

NO ES UN JUEGO DE NIÑOS...


Ojalá se acabaran las guerras de una vez y que el arma que sujetase este niño disparase agua...

Cada vez que escucho esta canción se me encoje el alma...

Una tarde por el bosque, laralala...
Entre hierbas ví que había, uuuuu
Una carta ensangrentada, laralala
De 40 años hacía. uuuuu
Era de un paracaidista, laralala
De la 8ª compañía uuuuu
Quien escribía a su madre, laralala
Y la carta así decía... uuuuu
Madre anoche en las trincheras, laralala
Entre el fuego y la metralla, uuuuu
Ví al enemigoo correr, laralala
La noche estaba cerrada... uuuuu
Le apunte con mi fusíl... laralala
Al tiempo que disparaba... uuuuu
Una luz iluminó... laralala
El rostro que yo mataba. uuuuu
Clavo su mirada en mi, laralala
Con sus ojos ya vacios, uuuuu
Madre sabes quien yo ví?, laralala
Quien era el enemigo? uuuuu
Era mi amigo José, laralala
Compañero de la escuela, uuuuu
Con quien tanto yo jugue, laralala
A soldados y a trincheras... uuuuu
Madre ahora todo era real, laralala
A mi amigo ya lo entierran, uuuuu
Madre yo quiero morir, laralala
Ya estoy harto de esta guerra... uuuuu
Dos claveles en el agua, laralala
No se pueden marchitar, uuuuu
Dos amigos que se quieren laralala
No se pueden olvidar... uuuuu
Si mi sangre fuera tinta, laralala
Y mi corazón tintero, uuuuu
Con la sangre de mis venas, laralala
Te escribiría te quiero... uuuuu
Si te vuelvo a escribir, laralala
Tal vez sea desde el cielo, uuuuu
Donde encontraré a Jose, laralala
Y jugaremoos de nuevo... uuuuu

domingo, 4 de enero de 2009

Despertar



El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Inclulso para mí.


Pues sí... el tiempo pasa, y las heridas cicatrizan, los recuerdos de hace años, son sólo eso, recuerdos, que hace tanto te hicieron daño y ahora son una vaga imagen de tu memoria, los momentos felices, son fotos, o una sonrisa en la cara al recordarlos. Por eso empiezo con tantas ganas este nuevo año, porque ahora quiero pensar en mi futuro, y quiero que futuro y presente ocupen mi mente de manera que el pasado apenas pueda ocupar más de un recuerdo momentáneo cada cierto tiempo. No quiero vivir anclada en algo ya escrito, en un tiempo ya vivido, creo que necesito un cambio radical en mi vida, tomar mi rumbo de nuevo y continuar viviendo intentando ser lo más feliz posible y hacer felices a los que me rodean.


Porque todo cura, ya debería haberlo aprendido... Cuántas veces pensé que no me sobrepondría a ciertos momentos?¿ Cuántas noches en vela he pasado cada una por una causa, y que me parecían el fin del mundo?¿... Pues ahora he dado al reset. Comienzo de cero, como en un despertar... Con este año comienza una nueva etapa, a la que miro de frente y con una sonrisa, con la esperanza de encontrar el equilibrio, la estabilidad, la felicidad en general, que hace tanto que buscaba y a la vez no me permitía encontrar.


Pues eso... RESET


jueves, 11 de diciembre de 2008

Viaje a mi interior


Sangra de nuevo el corazón que entregué, que muere sin saber si quiero... si puedo reinventar todo lo q soy... lloraré de nuevo la rabia de no saber dejarte de una vez... ni si debo... si de algo me sirvió tanto dolor...


Me puse a analizar, o quizás simplemente a recordar mi vida. Me acordé de mil gestos parricidas, de tantas heridas vacías de mercromina... Y estando en esta plaza, ya tan mía, vi en la esquina a una puta a lo sabina, y aparté la mirada, para dejar a la pobre enamorada, esa intimidad compartida con el resto de sentimentales suicidas. Olvidé al resto del mundo, miré la catedral y perdí el rumbo, la vergüenza y la cordura, lo asumo, pero que bien me sentí al gritar, al llorar y al reír al ver mi propia imagen en un charco, quise verme de cerca y me inventé un barco.

Navegué entre recuerdos, y ahí estaba ese amor de contrabando, que me vendieron en la oscuridad, cuando recuerde tus besos... los guardo y te los mando, que me pesan para caminar por esta ciudad y no quiero seguir cargando. Recordé amaneceres prófugos de mi mente, recordé ese otro amor que se le escurrió a la gente, que viví o quizás soñé, ya no lo tengo claro, y en este recuerdo mi barco cogió rumbo al desamparo, y un dolor en el corazón me nubló la vista, el sentido y la razón, y caí al suelo, e inconscientemente miré al cielo... que no se puede sufrir siempre tanto más que el resto y al final recibir mucho menos... Me inventé una canción para calmar mi corazón remendado, y ahora sin darme cuenta seguí un rato navegando, tumbada en proa, cual loca, que ya ni llora, mientras acariciaba el aire recordando tu pelo, y al darme cuenta de dónde estaba quise saltar... y ahogarme en ese charco... para no acabar ahogándome en mi propio llanto.

Me olvidé del olor del viento, del sabor del mar, e intenté olvidar esto que siento. Caminé sin dirección, sin brújula ni pasaporte, para perderme y nunca llegar al norte. Cogí un tren con rumbo desconocido, miré por la ventana y vi un paisaje enrojecido, pensé que era mi pasado ardiendo y continué riendo... Me quise volver cigarra y matar a la hormiga, encontré una guitarra y canté a la vida, ahora ya fuera del tren, sentada en la vía. Al mirar alrededor vi nacer flores en trincheras, a un niño cortar su ropa gris con rojas tijeras, a un anciano tallar el sol en una madera, y en otro charco salté a una patera. Y entre ola y ola me dijo un niño de no más de tres años, no llores, ya no estás sola, no te harán más daño. Y sentado en mi regazo, me regaló, para seguir remendando el corazón, un bonito lazo. Bájate aquí, me dijo el joven de piel tersa, y una vez allí, tras una niebla espesa... apareció mi plaza y suus gentes, que seguían sin esperanzas y como siempre tan ausentes...

Era ya noche de blanca luna, y tras el hostal apareció, con su dulce musical, la tuna... Niña, no llores más... que aquí siempre serás... más bonita que ninguna...


jueves, 6 de noviembre de 2008

Sonreir


Qué alegría más tonta¡¡¡ volar sentado aquí... que me llamen pasota¡¡¡ me la suda... soy así... Qué vivan los que votan¡¡¡ los que pasan de ir¡¡¡¡ los que quieren y no pueden y nos quieren decir... que están bien cuando todo va mal¡¡¡, que sólo me sale cantar¡¡¡ mientras se matan ahí fuera... y las cabezas vuelan¡¡¡¡


después de una época agachada empiezo a levantar la cabeza, empiezo a pensar que se me agotó la tristeza, y hoy en reservas de energía, comencé, por primera vez en mucho tiempo, bien el día. Y sé que tengo el corazón en mil pedazos, pero hoy he atado algunos con tres lazos, que me ayudan a anudar con cada gesto confidente, cada sonrisa de mi gente, y empiezo a ver lo que no veía y tenía ahí enfrente. Y se me olvidó como era quererme, querer salir a ver el día aunque llueva, y saber que cada día puede empezar una vida nueva. Y cuantas cosas hacen sentir sólo una mirada, una sonrisa, que desde que me levanté estoy más animada, y voy a mi ritmo, sin prisa... Que la vida son dos días y no quiero estar uno durmiendo, que cada vez que me sonría sonreiré yo por dentro...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Oscuridad en la noche



Qué ganas me dieron anoche de desenchufar la luna... y bajar a la calle a poder quejarme a oscuras...


Noche tras noche me resigno a la idea de levantarme cada mañana, luchando por no ahogarme entre mis sábanas, aferrándome a la idea de que ganaré la partida a mi alma, ahora rota en tantos pedazos que en el fondo sé que nunca podré pegarlos... Y así, al caer la noche me invade el miedo, la locura se apodera de mí mientras me revuelvo, porque no quiero quererte, pero te quiero, porque quiero entenderte y no te entiendo... Y quisiera salir de mi cuerpo por un momento, y no sentir dolor mientras vuelo, a lo alto del cielo, y sentada en la luna mirarte desde lejos, para decirte adiós y nunca más soñar con que te tengo. Volver a mi cuerpo... y no sentir dolor, ni dormirme en el sonido de mis lamentos, ahogados entre la almohada para no ser descubiertos, despertar en la mañana y no querer seguir durmiendo, afrontar el día con la esperanza de que hoy te quiera un poco menos...


el sol cubrió en ese instante toda mi alma, esta vez no necesite ver tus ojos, pues me di cuenta que era dueña de tu alma , que naciste de entre miles de muertes para volverte a unir a mi en esta viday que no podía perderte , tu no eras mío, yo no era tuya, la vida era nuestra...

lunes, 29 de septiembre de 2008

Buscando el equilibrio...


Yo tratando de buscar el equilibrio entre no quererte y quererte sin ser... yo tratando de disimular mis penas callándome un "te quiero" de cada tres...


Me contaron una vez un cuento, donde a una princesa veía destruírse su castillo, su reino, y ella sentía como el suelo que había bajo los pies de su propia realidad se tambaleaba y le hacía perder el equilibrio... Yo me siento esa princesa destronada, y mi realidad se tambalea tanto que ya me he desplomado en más de una ocasión en los últimos días.

Hay momentos en la vida en los que todo cambia sin querer, sin darnos cuenta, cambian nuestras circunstancias, las cosas que nos rodean, incluso nosotros cambiamos al ritmo que varían nuestros sentimientos y pasamos por una fase de transición en la que nos hundimos en un mar de preguntas sin respuestas, intentando que un barco nos salve y nos lleve hacia ese destino que es un nuevo estado de nuestra propia evolución como personas, donde espero, todo será más claro y más fácil.

En esta fase, es cierto, me he vuelto egoísta, me estoy permitiendo pensar en mí primero, necesito tener mi propio escudo que me proteja de un conjunto de situaciones y sensaciones que me superan, que me hacen sentir vulnerable, frágil, y en cierto modo necesito sentirme lo suficientemente fuerte para alcanzar un mínimo equilibrio interior... Necesito tanto... y a la vez es tan poco... necesito algo por lo que luchar y que luche conmigo...

A veces las princesas de los cuentos no acaban comiendo perdices, sino que acaban en una torre en lo alto de un castillo custodiado por dragones, y en estos cuentos no siempre aparecen a caballo a salvarla...

miércoles, 6 de agosto de 2008

Caminos...


Quiero oírte llorar y que me parta el corazón, quiero darte un beso sin pensar, quiero sentir miedo cuando me digas adiós, quiero que me enseñes a jugar...


Dicen, pues he oído, que la vida y las relaciones, son caminos a veces con una, a veces con muchas direcciones, que pueden presentarse con bruscas bifurcaciones. Y dicen que recorremos el camino guiados por una historia ya escrita en pergaminos hace siglos, que las estrellas nos dictan aunque a veces no oímos. Empecé a ser consciente de mi andanza hace no demasiado, la cogí con la esperanza del que recién ha despertado, pero ahora que me encuentro en una de esas bifurcaciones, no sé a que estrella gritar para que me dicte las soluciones, cuando elija entre estas dos direcciones sentiré que están por fin en calma mis alborotadas emociones, pero mientras tanto no puedo más que pensar con el corazón, con la voz de mi interior nublada de mil sensaciones. Quisiera ser fría por un día, olvidar y no sentir, para poder pensar en mí, para evitarme sufrir. Pero estoy estancada mirando al medio de mis dos opciones, y las lágrimas no me dejan ver cual tendrá más trompicones… Hoy al despertar noté que algo en mí cambiaba, sentí el corazón en la garganta, decidí no decidir, y me hundí en mi manta…